Descripción
Una historia en verso sobre el día en que el genio del Renacimiento se quedó mirando el lienzo sin saber por dónde empezar. Y sobre una mujer que no pensaba conformarse.
Francesco del Giocondo encarga a Leonardo da Vinci un retrato de su esposa Lisa que destaque su sonrisa. Pero cuando Lisa sonríe, sus dientes distan mucho de ser perfectos, y el maestro, incapaz de pintarlos, recurre al sfumato y a la media sonrisa que todos conocemos. Lisa no está dispuesta a aceptarlo: quiere que la pinte tal como es.