Descripción
Dice Saskia Sassen que «la casa es el refugio de la vida». Javier Lasheras inicia este libro con un verso
que da cuenta de ello:
La casa es la diosa protectora, la alegría
Mas ver y leer este libro es una delicia, el gozo de vivir cada estación del año: en otoño escuchar el mar en su mecánica azarosa y en invierno contemplar susurros junto a la hoguera. En primavera admirar la metamorfosis de una mujer y en verano celebrar el
rito de la amistad, siempre cercanos a la naturaleza. Lasheras nos brinda con estos poemas luces de esperanza allá donde las sombras de cada día nos asfixian. Y con ellos nos acerca una vida activa, sensual y contemplativa. Misteriosa a veces. Por su parte, Marc Pérez Oliván se une a los textos con la vivificante epifanía de sus dibujos. Esto y mucho más, pero a todo color, desde Binissaida.