Descripción
La lectura de este trabajo de Mayordomo pide una atención
sensitiva , que ponga en juego la percepción. Hay una
presencia del cuerpo, y específicamente de sus sentidos, a
través de los que es posible señalar y habitar los lugares. La
mirada, en concreto, capta marcos casi fotográficos -en el
sentido de escribir con luz, que nos deja la palabra ?fotografía?-,
márgenes, encuadres recortando la continuidad
del paisaje, pero a la vez, permitiendo que la imaginación
escape por esa misma frontera iluminada. ?intenso gris exhibe
el alba / trozos de cuarzo el cielo / al pie del volcán que
escupe humo?. Pero, sobre todo, surge una concentración de
los sentidos en torno a la piel, en su abarcar sinestésico.