Descripción
Málaga ha sido nuestro hogar durante un tiempo indefinido y aún así, una leve inquietud nos atraviesa. Salir o quedarse se convierte en una misma tensión, Irnos, volver y después irnos otra vez, siguiendo un movimiento circular, casi en espiral, tal vez en bucle.[...] Málaga no retiene, pero tampoco deja marchar del todo. Aquí el movimiento se vuelve inercia y costumbre. Uno parte creyendo que huye y regresa sin saber exactamente por qué. Málaga jamás es únicamente un sitio donde vivir; es asimismo, un punto desde el cual medir nuestras metamorfosis. Quizá por esta razón siempre regresamos a los lugares que hemos visitado ya.