Descripción
Hay libros que envejecen bien porque describen un mundo que ya no existe. Estos ensayos de Orwell envejecen bien por la razón contraria: porque describen un mundo que no ha terminado de irse. Las preguntas que plantean ?qué distingue a una democracia de una autocracia, cómo funciona el atractivo emocional del autoritarismo, de qué manera las lealtades políticas corrompen el pensamiento y el lenguaje? son exactamente las mismas que plantea el presente.
Leerlos no proporciona respuestas fáciles. Orwell no era un escritor de respuestas previsibles, y eso a veces resulta frustrante. Pero sí proporciona algo quizás más valioso: el hábito de hacerse las preguntas correctas, de no aceptar que una palabra vacía sustituya a un análisis, de no confundir la lealtad al propio bando con la honestidad intelectual. En un momento en que el término fascismo vuelve a estar en el centro del debate político ?lanzado con frecuencia como munición antes que como concepto?, esa es una herramienta que no está de más tener a mano.