Descripción
Toda herida encierra una historia. Algunas permanecen ocultas en las profundidades del inconsciente, condicionando silenciosamente nuestra manera de sentir, de amar y de relacionarnos con el mundo.
Freud nos enseñó a escuchar la herida, a descubrir los conflictos y deseos inconscientes que habitan detrás del síntoma.
Jung nos invitó a descubrir el símbolo, a reconocer que en las profundidades del sufrimiento también puede encontrarse el germen de una transformación interior.
Este libro propone un encuentro entre ambas miradas. Un recorrido por los territorios del inconsciente, el conflicto psíquico y la búsqueda de sentido, donde la herida deja de ser únicamente una expresión del sufrimiento para convertirse también en una posibilidad de autoconocimiento y transformación.
Porque quizá el alma humana necesite ambas verdades.
Comprender aquello que la hirió.
Y descubrir los símbolos que pueden ayudarla a sanar.