Descripción
La favorita de Dios no habla de religión ni de iglesias, pero se apodera de ese simbolismo para hablar de su vida como algo que es sagrado y valioso. Explora la intimidad de los pensamientos que no decimos en voz alta y va directa a lo visceral de la vida. Habla de la relación con su padre ausente, del amor, la identidad, y de cómo tras una lucha que la destruyó, renació una chica que empezó a sustituir a la niña enfadada con el mundo por una adulta compasiva y amorosa. La favorita de Dios tiene un tono despreocupado, sincero y cercano. Es un diario íntimo generado desde la escritura automática que se resume en honestidad radical que es tierna pero incómoda. Su voz auténtica y cruda conectará con quien busque una lectura introspectiva, dinámica y experimental y, quizá, sentirse comprendido.