Descripción
En primer lugar, los becarios destacan que la sola participación en el espectáculo estimula su
imaginación y sentido de libertad: «Ya no importa que te cierren la reja [...] porque ahora sí sueñas,
soñamos, sentimos [...] somos libres».
Y por otro, los espectadores, los familiares de estas personas cambian completamente la mirada:
«jamás imaginé que es un gran ser humano».
El cervantismo social muestra el poder de la imaginación, del arte para transformar la sociedad. Pero no la transformación del poder o de una sociedad llena de «órdenes naturales» o «gente de bien». Todo lo contrario.
El cervantismo social se sitúa en los territorios, en los lugares de los que nadie quiere acordarse, y lo hace para devolverle la voz a todos aquellos «hidalgos» a los que nadie presta atención.