Descripción
Delitos de papel entiende el dibujo como un acto de honestidad y compromiso. La página se convierte en un grito, en una pared capaz de expresar rabia y esperanza.
El trazo funciona aquí como un campo de investigación política: una búsqueda de lenguaje que recupera la mejor tradición de la gráfica contingente y, al mismo tiempo, intenta renovar la mirada social sobre lo político. Lejos de una estética complaciente, el libro plantea imágenes que incomodan, interpelan y cuestionan las relaciones de poder.