Descripción
Salvador Puig Antich fue militante desde muy joven. Los episodios de Mayo del 68 y la muerte del estudiante Enrique Ruano a manos de la policía española en 1969 fueron decisivos para que decidiera implicarse activamente en la lucha contra la dictadura franquista. Desde ahí, Salvador evolucionó a posiciones anarquistas que rechazaban cualquier tipo de dirigismo y jerarquía dentro de las organizaciones políticas y sindicales, llegando a integrarse en el MIL (Movimiento Ibérico de Libertación). Influenciado por las experiencias de los Consejos Obreros, el MIL preconizaba la agitación armada y la propaganda escrita para agudizar la lucha de clases y la emancipación de la clase obrera contra el capitalismo, por una sociedad comunista libertaria. Era un reducido grupo de militantes, hombres y mujeres jóvenes. La postura del MIL y de los Grupos Autónomos de Combate era nunca posicionarse por encima de la clase obrera, ni escindirse de ella, nunca postularse como una dirigencia del movimiento obrero. Salvador participaba, haciendo de chófer, en las acciones del grupo, que consistían generalmente en atracos a bancos