Descripción
A la una de la madrugada del viernes 9 de enero de 1920, en el cuartel del Carmen, y «sin encomendarse a Dios ni al diablo», once miembros del 9.º Regimiento de Artillería Ligera, de guarnición en Zaragoza, se lanzaban a la toma de su cuartel para disponer cañones y tropa al servicio de un intelectual autodidacta vendedor de prensa -el «quijote revolucionario» -ngel Chueca Ostolaza- y, así, dar comienzo a la instauración de un nuevo orden político-social en la capital de Aragón. Tras asesinar al oficial y al sargento de la guardia y controlar al personal de seguridad, militares rebeldes y quiosqueros dibujaron un estrambótico itinerario nocturno por el centro de la ciudad y, entre refriegas contra los no afectos y contra la guardia civil sitiadora en el exterior, alborotaron las baterías. Muerto el «idealista embaucador de sueños juveniles», rendida la tropa levantisca y capturados tres comprometidos en la Venta de los Caballos -uno suicidado-, otro trío huido alcanzaría Francia. Al amanecer del sábado 10 de enero, siete de los artilleros protagonistas fueron fusilados. La conclusión: «El soviet había llamado a las puertas de los cuarteles de Zaragoza».
Tan súbita, disparatada y efímera tragedia, circunscrita a la capital aragonesa, impactó en la sociedad española y alteró la convulsa situación social en el año terminal de una década. Cual fantástico ciclón para los periodistas y testigos visuales coetáneos, prontamente se diluyó en el tiempo de la historia hasta revivir, como manantial inspirador de sensibilidades, en las plumas de un anecdótico número de literatos (Jarnés o Sender, entre otros), y en la claqueta de un director cinematográfico (Betancor), quienes resucitaron imaginativamente la atmósfera vivida en un ente -el edificio carmelita- ya inexistente en el siglo XXI.
Más de cien años después de la tragedia, este ensayo rescata las vicisitudes, actuaciones, emociones y cruentas resoluciones de sus actores; revisa las consideraciones emitidas; depura las aportaciones investigadoras y recupera alientos y cuestionamientos de utopías y revoluciones. La poliédrica panorámica historiadora, certificadora del veraz dramatismo e inasequible a los imprecisos tratamientos interpretadores, o a las invenciones periodísticas y literarias divulgadas sobre los sucesos del cuartel del Carmen, sustentada en la documentación localizada en archivos nacionales y aragoneses, civiles y castrenses, hemerográficos y filmográficos, y enriquecida con imágenes excepcionales, relevantes anexos y la simpar reliquia fidedigna de la obra de Mariano Sánchez Roca, convertirán al lector en árbitro de un hito tan excepcional como oscuro -hasta ahora- dentro de la cadena subversiva violenta española contemporánea.