Descripción
En este año recordamos el quinto centenario de la ordenación presbiteral de San Juan de Ávila. El santo doctor nos recuerda que toda renovación eclesial nace de un corazón configurado con Cristo: «Si me mandáis, Señor, hacer lo que vos hicisteis, dadme vuestro corazón».
La obra propone hacer propia esta súplica: pedir al Señor un corazón capaz de elevar la mirada hacia Él, ponerse en camino, escuchar, discernir, servir, corregir con caridad, atender con paciencia y anunciar con alegría el Evangelio.
Según se recoge en la publicación, la Iglesia que recibe el corazón de Cristo lleva consigo la fuerza necesaria para afrontar cualquier reto, guiada y sostenida por su presencia. La reflexión conecta el legado espiritual de San Juan de Ávila con los desafíos y necesidades del ministerio sacerdotal en el siglo XXI.