Descripción
«Porque por alguna razón supe que valía la
pena arriesgarse. Que contigo sería diferente.
Que tenía que confiar porque, si uno no cree en
la magia, es imposible que la encuentre por
muy cerca que la tenga. Y quise creer en esa
estrella, en la conexión, en nuestra complicidad.
En que hay ciertas cosas que pasan por algo,
porque no compartes una medianoche de domingo
con cualquiera.
Y aunque no siempre se puede evitar que una
estrella sea fugaz, por primera vez no tenía
miedo. Por primera vez, contigo una palabra se
repetía a fuego constantemente en mi cabeza:
confianza. Porque entre todo lo que había perdido,
te había encontrado a ti. Y a mí contigo».