Descripción
Las personas que me habitan es un juego de imaginación y memoria. En ella se reconstruye una historia familiar.
Durante una larga noche la narradora, a través de lo que su padre le va contando, se convierte en testigo de su pasado.
Sus antepasados, unos más alejados que otros en el tiempo, revolotean el espacio que comparten esperando su turno. Saben que no deben ser impacientes, todo llegará. Entienden que, en su situación, la prisa ha dejado de tener sentido, la impaciencia está
bastante denostada y la singularidad y la dedicación tienen su momento idóneo.