Descripción
Este libro de Jesús Eguiguren es necesario para la comprensión de un mundo y de una cultura, que no han desaparecido. El caserío actual en poco o nada se parece al que describe el autor, el valle del Urola, con ese paisaje de una belleza dulce, y a la vez seductora, mantiene su esencia. Es reconocible en sus grandes rasgos, en su carácter, en su idiosincrasia, en sus modos antiguos, mezclados con la inevitable modernidad.