Descripción
La caverna cuántica es el título de este segundo ejemplar, cuyas narraciones son como
un teatro de sombras, que van desde el surrealista viaje del pavo hasta la seductora luz
de las luciérnagas, pasando por el personaje viviente del cuadro, la inexorable decisión
del funerario o la camarilla tertuliana dibujada en las pantallas del móvil. Desfile de
títeres en este circo de la existencia, como meros espantajos que configuran un
mundo de apariencias entre las bambalinas de la vida. La segunda parte, subtitulada
Cuaderno de bitácora desde la morgue, es un conjunto de textos relacionados con la
otra caverna, la doméstica que también es la interior, aquella que nos sirvió de refugio
durante la pandemia. Su intención fue tratar de recoger los accidentes que presenta la
navegación en el revuelto océano de la subsistencia, cuando de pronto es atacada por
una plaga mundial, y contemplada en todo momento desde la atalaya de la ironía, a
veces transfigurada en sarcasmo y otras en parodia.