Descripción
Los cristianos creemos y anunciamos que Dios, nuestro padre, se ha hecho hombre en Jesucristo por obra del Espíritu Santo, que ha muerto y ha resucitado para liberarnos de la esclavitud del pecado. Creemos, además, que esa liberación se realiza aquí y ahora, en todo tiempo y lugar, gracias a nuestra participación en el cuerpo de Cristo, en la Iglesia, en la que recibimos gratuitamente los dones infinitos de Dios. ¿Qué tiene esto que ver con la economía, con el capitalismo y con la modernidad? Absoluta mente todo.
En este libro el autor sostiene que el capitalismo es una negación de todo lo anterior: un rechazo del Dios cristiano y una entronización del mercado y la empresa como los nuevos Salvador de la humanidad. Al romper la comunión de cada hombre con Dios, rompe también su comunión con el prójimo y con el resto de la creación. Esta es, según Bell, la clave para entender la modernidad, que es esencialmente capitalista.