Descripción
Respirarte y sentir
como acude la sangre a darme vida
o saber más de mis células
se alimentan de ti
para que hagan posible la energía.
Respirarte, pues eres
oxígeno que llena mis pulmones.
Nutrirme de tus besos y tu voz,
alimentos precisos
para que cada parte de mi cuerpo
realice su función correctamente.
Serías tú la luz
si yo necesitara,
con mis venas de savia,
moldear fotosíntesis.
Tú, ventrículo izquierdo
sin el cual mis arterias
serían condenadas
a morir de vacío.