Descripción
Este cuento nos invita a redescubrir la naturaleza en toda su amplitud y formas, desde el caminar aceptando los desafíos, pues la vida es movimiento.
Poco a poco lo iremos descubriendo como un juego, son los ojos del niño que lo ven todo, y así nos hará sentir nuestras propias emociones.
Los árboles verdes del camino nos transmiten fuerza y positividad, ellos nos harán despertar.